
Concluyendo los preparativos, montando los últimos cultos, acabando el montaje de los pasos y altares de insignias, así llegamos a la postrera semana de cuaresma; ya comienza la primavera, estación que va de la mano de la Semana Santa, y en ésta, muchos signos nos dicen que algo importante va a pasar: el buen tiempo, las flores, el sol o el azahar de los naranjos nos avisan que Cristo está presto a llegar.
Y no puedo pasar por alto que la proximidad de La Pasión es algo que muchos llevamos todo el año esperando; los prolegómenos y las labores dejarán paso a las protestaciones de Fe, a la penitencia, a los sones, al rezo bajo las trabajadoras o el antifaz, al sinfín de sensaciones que, sin saber porqué ni cómo, entran en nosotros y consiguen que temblemos de emoción.
Llega la Semana Santa y arriba como lo hace siempre: con el mismo compás, sin hacer ruido, sin desafinar, cada día que transcurre para los cofrades es como un pequeño paso que nos acerca a lo que mas deseamos, la entrada de Nuestro Señor Jesucristo en Jerusalén, y que a la vez nos aleja de lo vivido en la pasada Cuaresma.
Vamos hablando y profundizando en el tema que nos va a ocupar en menos de una semana, coincidiendo en las tertulias de los bares y rincones de la ciudad, comentamos en qué lugar, qué revira o a cuál calle iremos para ver pasar a las cofradías, algunos disponemos las grabadoras, las cámaras de fotos, ya sabemos dónde nos instalaremos para inmortalizar dichos instantes, y a pesar de todo esto, ya sabemos qué es lo que va a suceder, estamos al tanto de lo qué podremos escuchar y en qué situación, pero seguiremos año tras año acudiendo a la cita, y en consecuencia, persistiremos en no perdernos ningún atisbo de aquello que nuestros sentidos perciben.
Y cada año es distinto, cada vez mas especial: ¿será por los estrenos?, ¿por lo momentos?, ¿por lo inesperado?, no lo sé, pero lo que puedo decir es que cada año me sorprende mas.
Por eso, a pesar de todo lo dicho, los detalles son los que nos hacen grandes y en esta Semana Santa, en cada calle, cada plaza, cada revirá, deberíamos no perder cuenta de los pormenores de La Pasión…
22.3.10
"Preludio de La Pasión" por Miguel Merino Aranda
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada